Por qué me apunté al Colegio de Informáticos de Cantabria

Los colegios de Informática de Cantabria se llaman Colegios Profesionales de Ingenieros e Ingenieros Técnicos en Informática de Cantabria y funcionan de forma cooperativa (muchos somos dobles-colegiados) .

Los objetivos del Colegio de Ingenieros en Informática de Cantabria son los siguientes:

  • Lograr la dignidad profesional y el reconocimiento del trabajo que realizan los Ingenieros Técnicos e Ingenieros en Informática.
  • Contribuir al progreso de Cantabria, a través del desarrollo y la difusión de la ciencia informática.
  • Defender e impulsar las ingenierías informáticas para ponerlas al nivel del resto de ingenierías.
  • Construir un punto de encuentro para los Ingenieros Técnicos e Ingenieros en Informática.

Yo me he apuntado para apoyar a los compañeros y compañeras Ingenieros Técnicos e Ingenieros en Informática que trabajan por visibilizar la importancia de contar con nosotros en temas de Informática.

Voy a explicar cómo me veo yo respecto a estos objetivos, pero si eres Ingeniero o Ingeniera, Técnico o no, y ves que estos aspectos te resultan interesantes, por favor piensa en colegiarte. Es el momento.

Reconocimiento del trabajo

El punto más importante, el más difícil de lograr, el que requiere más apoyo, el más evidente, es que se reconozca que nuestro trabajo, tiene un valor particular.

Trataría de contarte cómo la aplicación de la Ingeniería del Software reduce los costes y los tiempos de trabajo a medio y largo plazo, en contraposición a los desarrollos rápidos que mejoran los tiempos y costes a corto plazo, pero generan deuda técnica.

Pido perdón a mis compañeros de Sistemas porque los ejemplos que voy a poner aquí son sobre Ingeniería del Software, que es mi rama. Pero soy consciente de que son perfectamente extrapolables.

Cualquiera puede programar o montar un servidor: Sale mal.

Efectivamente, hay muchas personas trabajando – y dirigiendo – en Informática que no son Ingenieros. Pero un Ingeniero Técnico o Ingeniero te ofrece una garantía de que se ha formado férreamente en Informática.

Voy a sacar primero la espinita del intrusismo: es evidente que no es necesario ser Ingeniero en Informática para tener conocimientos profundos y concretos sobre algún área de Informática, incluso saber de Ingeniería y además, trabajar bien. Un buen profesional está formado y sabe aplicar a la práctica sus conocimientos. Sé que este sentimiento no es compartido por toda la comunidad, pero mi opinión es que si haces bien el trabajo, si aplicas la Ingeniería Informática, no necesitas ser Ingeniero Técnico o Ingeniero.

Pero estos son gente muy buena que serán buenos donde los pongas. Vamos a decir que son muy buenos en seguridad. Pero eso no quiere decir que puedan hacer todo el trabajo que puede hacer un Ingeniero Informático que conoce muchos más aspectos en profundidad (como tratamiento de datos, gestión de procesos, flujos de trabajo, seguridad, etc.)

Como ejemplo de lo amplios que son los conocimientos básicos que tenemos los Ingenieros en Informática, he conocido dos jefes de servicio que se han interesado por la Ingeniería Informática y uno llegó a sacarse la carrera. El otro se formó mediante Cursos Online para saber de qué iban ciertos aspectos y poder hablar con nosotros en el mismo plano, sin lagunas.

Disponer de un Ingeniero Técnico o Ingeniero en Informática, te da garantías. Para los puestos técnicos de alto nivel, puede no ser necesario  disponer de personal tan cualificado y especializado pero, salvo excepciones, será suficiente. Y hoy en día no sólo hay muchos más Ingenieros que hace 20 años, sino que además los tenemos con mucha experiencia.

Hay un menosprecio general sobre la Ingeniería Informática que no existe sobre otras disciplinas como la de Caminos, la Arquitectura, la de Minas o la Industrial.

A nadie se le ocurre que yo – que tengo formación universitaria sobre Ingeniería Industrial – me ponga a instalar una línea de producción de acero fundido, donde los operarios corren un riesgo físico real. Pero se acepta que un Graduado Universitario cualquiera dirija el desarrollo del software que gestionará esa línea de altos hornos.

Hay muchas explicaciones para la baja calidad del software. La primera es que

Los sistemas de información del siglo XXI se construyen para la inmediatez.

Es un mal, el pensar sólo en terminar el producto, que se ha acentuado en los primeros años del siglo XXI: el supercapitalismo hace que importen los resultados inmediatos sin preocuparnos del futuro.

Los CEO de grandes empresas despiden a recursos humanos caros pero llenos de experiencia para sustituirlos por personal más barato. Ganan a corto, pero a medio y largo plazo pierden el capital humano que hará ganar más a la empresa.

Lo mismo ocurre con la Ingeniería Informática. Lo que importa es el rendimiento a corto plazo. Que los proyectos salgan adelante. Baratos ó rápidos. Al coste que sea.

A nadie se le ocurre (¿o sí?) montar una fábrica de coches en seis meses a sabiendas de que un buen número de coches van a ser devueltos por defectos de fabricación, y sin embargo, se realizan procesos informáticos sin que importe que un número de procesos no llegarán correctamente a su fin.

Y vale, las incidencias serán una proporción muy baja de los procesos pero esos pocos casos serán los que te consuman tu precioso tiempo – ese que hoy no tienes para la Ingeniería – en tu futuro.

El coste de un desarrollo barato o rápido es la deuda técnica.

La deuda técnica es el precio que se paga por hacer las cosas mal. El precio y los intereses. Un sistema que funciona mal va a provocar más trabajo:

  • Al personal administrativo, que tendrá que suplir las carencias del sistema informático con tareas manuales.
  • Al personal informático, que tendrá que atender las incidencias – no me graba, no me imprime, los datos no coinciden, etc.
  • Trabajo = tiempo = dinero.

Por supuesto que los errores informáticos se pueden – y se deben – arreglar. Y por mucho esmero que pongamos, van a ocurrir. Pero es mejor protegerse de ellos teniendo en cuenta desde el principio, desde el Análisis, lo que va a ocurrir durante la vida del sistema, incluido durante el Mantenimiento.

Para poder desarrollar un Sistema Informático estable, fiable, duradero, mantenible, previsible, hace falta Ingeniería Informática.

La previsibilidad del sistema es muy importante para los directivos de los servicios de información pues depende de ella el tiempo disponible para los nuevos proyectos. Somos el Servicio de Informática: siempre tenemos nuevos proyectos.

Yo he tenido la fortuna de trabajar en un entorno de trabajo que funcionaba como un reloj, donde las incidencias se solventaban con facilidad en minutos porque se aplicaba la Ingeniería del Software desde el primer minuto – y la de Sistemas, aunque yo no participaba en ella .

Y los que aplicaban Ingeniería Informática eran personas muy bien preparadas pero no Ingenieros Informáticos porque en la época en que se gestaron dichos sistemas, escaseaban. Muchos de estos profesionales están ahora jubilados y les mando todo mi agradecimiento y un abrazo muy fuerte.

Impulsar la Ingeniería Informática junto al resto.

Es que yo no me colegio porque no tenemos atribuciones.

Esta era mi excusa. ¿Es la tuya? Sigue leyendo.

Las atribuciones profesionales están en un proceso de desamortización: la recomendación Europea es que tiendan a desaparecer, si bien, depende de cada Estado y claro, existen un montón de interesados en que esto no suceda. Quien tiene una cuota de poder es reacio a perderla.

Mientras, un Ingeniero de Telecomunicaciones puede dirigir proyectos de Informática pero un Ingeniero Informático no puede dirigir proyectos de Telecomunicaciones. Es un caso muy sangrante porque son disciplinas si no hermanas, primas.

Pero lo más curioso es que a nuestros dirigentes se les llena la boca con palabras como Blockchain, Inteligencia Artificial, BigData y sin embargo, en los consejos asesores hasta hace bien poco no había Ingenieros Informáticos.

Las atribuciones de las diferentes profesiones se basan en la importancia de la seguridad física y jurídica de las personas.

Un Ingeniero de Caminos tiene que construir un puente por el que circulen camiones de alto tonelaje. Su profesión compromete la seguridad física de las personas.

Un médico opera a un paciente para extraerle la vesícula biliar. Su profesión compromete la seguridad física de las personas.

Un abogado defiende a un cliente de una acusación  en un juzgado. Su profesión compromete la seguridad jurídica de las personas.

¿Y el software que calcula la densidad del hormigón del puente del Ingeniero de Caminos? ¿Y el software del robot con el que opera el médico? ¿Y la defensa técnica de tus datos personales?

¿Compromete la seguridad física y jurídica de las personas el desarrollo de la profesión de Ingeniero Técnico o Ingeniero Informático?

La ingeniería informática es la aplicación de un enfoque sistemático, disciplinado y cuantificable a la construcción, el desarrollo, operación y mantenimiento de los sistemas de información. Es decir, es la aplicación de la ingeniería, a la informática.

En las empresas, donde lo que importan son la producción de bienes y servicios – y el dinero, no nos olvidemos del dinero – ponga un Ingeniero Informático al cargo de la Informática.

Las primeras carreras especializadas datan de los 70 y en los 90 ya había promociones numerosas. No está mal para una disciplina que tiene menos de 100 años de existencia, el hecho de que sus Ingeniería exista desde hace 50.

En la administración, donde realizamos los procesos que permiten la seguridad jurídica de los interesados, es muy interesante que los sistemas informáticos estén dirigidos por personal con conocimientos de Ingeniería Técnica e Ingeniería Informática.

Mucho más desde la aprobación de las leyes de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y del Régimen Jurídico del Sector Público en 2015, donde se da una especial relevancia al tratamiento electrónico de los procedimientos.

La forma en que la administración pública trata a sus empleados abre las puertas a las mejoras laborales del resto de trabajadores. Por eso trabajamos para que los puestos de dirección de los Servicios Informáticos los ocupen personas estructuralmente formadas en Ingeniería Informática y evitar que los ocupen Graduados en cualquier disciplina con los conocimientos adecuados para hacer un buen examen, pero insuficientes para cuidar de los Servicios Públicos y de los intereses de las personas.

En qué punto estamos

El gran escollo de las asociaciones de Ingenieros ha sido crear los colegios pero este trabajo ya lo han realizado otros compañeros, interesados e implicados desde el primer momento. Ahora queda el trabajo más fácil que comienza por apoyarlos en lo que se pueda.

Gracias a la proliferación de Colegios de Ingenieros Técnicos e Ingenieros en Informática por toda España, el Consejo de Colegios de Ingeniería Informática, en el que se agrupan, se integra poco a poco en grupos de trabajo y comisiones informativas sobre aspectos que atañen a nuestra profesión.

Nos sitúan en el mapa, poco a poco, junto a otras profesiones. Nos dan visibilidad.

Respecto a tener atribuciones, es un problema que requerirá tiempo y esfuerzo: no podemos permitir que nos dejen atrás y no nos equiparen con el resto de Ingenierías.

Pero para ello, hay que apoyar al gremio. Debemos colegiarnos para hacer número, músculo. Nuestros representantes deben ser apoyados por el interés de un conjunto lo más numeroso posible de interesados.

Para terminar, estamos en un punto dulce para nuestra incorporación a los órganos de asesoramiento y decisión administrativos a todos los niveles -europeo, nacional, autonómico, local – ya que, hay muchos puntos que podemos sumar a favor de nuestra participación genuina:

  • La digitalización de las Administraciones Públicas
  • La incorporación de tecnologías claramente informáticas como Blockchain, I.A, BigData.
  • La gestión de la seguridad jurídica de las personas, como la administración y tratamiento de datos personales.

¿No eres colegiado? Colégiate. Por todos nosotros. Si no es por las atribuciones, hazlo por la representación del gremio que nos aportará visibilidad y autoridad.