Estás trabajando para las redes sociales (y no lo sabes)

Redes sociales

Un 80% de la gente utiliza la redes sociales a diario y un 20% las usa más de una hora al día. Pero toda esa actividad de publicación, hacer likes, dejar comentarios, en realidad está generando dinero a las empresas que están detrás. Aprende cómo estás trabajando para estas empresas.

Este artículo trata de cómo las redes sociales no muestran los contenidos de nuestros contactos, si no lo que más les interesa, para que nos quedemos el mayor tiempo dentro de ellas.

Las redes sociales se mantienen gracias a la publicidad que las empresas pagan a cambio de tener acceso a nuestro email, nuestras preferencias y nuestras amistades.

Por lo tanto, cuanto más tiempo pasemos en ella, más publicidad recibiremos y más compraremos. Quizás no tú o yo como usuarios particulares, pero sí la gran masa.

La red social no da servicio a sus usuarios, sino a sus clientes. Sus usuarios no reciben sólo los contenidos generados y compartidos por sus contactos. También reciben información no solicitada basada en sus gustos. Y publicidad.

Se ofrece contenido muy similar a los gustos del usuario para mantener su atención. Esto puede llegar a ser aburrido. Pero cuando está relacionado con temas conflictivos, las noticias que recibimos son las más afines porque nos causan más interés. Esta repetición frecuente de las propias ideas, provoca extremismos y fanatismos.

En conclusión, te ofrecen más información de la que solicitas para retener tu interés más tiempo y venderte cosas. Sin importarles si ello va a perjudicarte. Cambiar tiempo por dinero es trabajar. Trabajas para ellos.

¿Qué es una red social digital?

Compartimos pedacitos de nuestra vida con otras personas a los que llamamos amigos a través de las Redes Sociales.

Postureo
Postureo

Tampoco es que estemos ofreciendo una amistad profunda y sincera: Publicamos textos, imágenes y vídeos que dan una versión edulcorada, interesante y también interesada de las cosas que nos pasan. Postureamos.

Así que muchas veces las relaciones que cultivamos en ellas no son (gesto de las comillas) amigos, amigos.

via GIPHY

Mientras publicamos nuestra vida, hacemos comentarios, reaccionamos con un like a los contenidos de nuestros contactos, generamos una cantidad enorme de datos. Esos datos hablan sobre nosotros. Las empresas reciben un montón de actividad que registran en una gran base de datos. Datos que pasándolos por programas de Inteligencia Artificial – y otros – les permiten hacerse una idea de cómo somos. Y de qué podemos comprar.

Las compañías como Twitter o Facebook fueron precursoras de las redes sociales y los inversores – el Mercado – vio muchas posibilidades en ellas. E invirtió. Miles de millones de dólares han construido servicios gigantescos. Y quieren recuperar su dinero y con intereses.

Las redes sociales comercian con tus datos

Y venden estos datos a empresas. No es que vendan estos datos a empresas maléficas que quieren hacerse con el control de nuestra vida. Les ceden estos datos a todo tipo de empresas, grandes, medianas y pequeñas de comercio electrónico.

Cuando les das un me gusta a las páginas de las empresas ellas tienen acceso a diferentes datos de tu perfil. El dato más importante es el del correo electrónico, pero también a tus amistades y tus gustos. ¿Recuerdas aquel sorteo de unos iPhones – que no te tocó – en el que participaste haciendo like  en la página de una tienda? A veces ni siquiera es una página de una tienda. Esto les da igual porque tus datos los cruzan con otros datos.

Las redes sociales se alimentan de nuestros datos.

¿Y con qué datos los cruzan? pues con el correo electrónico que les has dejado en su tienda por alguna de estas razones (o quizás otras):

  • Para suscribirte a las noticias de la tienda (newsletter)
  • Cuando hiciste tu primera compra
  • Incluso si rellenaste tus datos y no llegaste a comprar
  • Cuando rellenaste una encuesta

Pero, si obtienen los datos de las redes sociales “de gratis” ¿Cómo ganan dinero?

Marketing de redes sociales

Los comercios electrónicos realizan campañas de Marketing en las que compran anuncios que se presentan a sus seguidores en sus propios muros.

Para que estas campañas generen más ventas, los comerciantes establecen filtros de público: por edad, por género, por localidad …

Los anuncios son ofrecidos a usuarios específicos filtrándolos con sus propios datos personales.

Te tienes que haber dado cuenta – si no lo sabías ya – que en las redes sociales los usuarios no son los clientes. Los clientes son los comerciantes. Los usuarios somos el producto que venden las redes sociales. Ahora sabes un poco más de cómo se hace.

Alguien compra por Inernet
Venta por Internet

Podemos pensar en las redes sociales como en un negocio de apicultura: Disponemos de un gran número de abejas.

Algunas abejas como los zánganos no van a generarnos beneficio. Pero muchas otras, como las obreras van a aportarnos cada una un poquito de miel.

Como tenemos tantísimas abejas, al final, la cantidad de miel que obtenemos es considerable.

El beneficio que obtienen de cada individuo es mínimo, a veces nulo. Pero hay miles de millones de usuarios produciendo.

Las redes sociales quieren que te quedes

Cuando se crearon las redes sociales, en tu muro o timeline, las redes sociales estaban orientadas al usuario:

  • aparecían las historias por orden cronológico: las más recientes arriba.
  • sólo de tus amigos: sus propios contenidos o aquellos que compartían.

Con el paso de los años, se ha modificado este comportamiento para que pases la mayor parte del tiempo dentro de la red social sin salirte. Te ofrecen información que no viene de tus amigos:

  • a través de tus gustos (likes), te ofrecen artículos sobre temas que te interesan.
  • a veces ofrecen contenidos de personas a los que siguen tus amigos, sin que ellos lo hayan compartido.

Las redes eligen los contenidos que te muestran en función de sus intereses principalmente y luego de los tuyos.

Las redes sociales tratan de que pasemos el mayor tiempo posible dentro de ellas. Por ejemplo, abren los enlaces de las noticias dentro del navegador de la aplicación, para que al cerrar la noticia vuelvas a tu muro.

Intentan mostrarte contenidos que te resulten interesantes para que no te vayas. Esta situación seguro que te resulta familiar: pinchas para ver un vídeo en el que hacen un postre muy rico. Un poco más adelante pinchas en otro. Al cabo de unos días, tu muro está repleto de vídeos de postres.

Si te informas de noticias en tu muro, la red social guarda memoria de qué noticias te interesan. Si por ejemplo sueles abrir noticias de cine, intentará mostrarte más noticias de cine para que te quedes.

Las redes sociales te ofrecen contenido que saben que te interesa para que te quedes más rato en ellas.

Cuanto más tiempo pases en la red social, más anuncios te podrá ofrecer. Cuantos más veas, más comprarás.

¿Cómo me perjudica que me ofrezcan contenidos tan segmentados?

Con el tiempo una gran proporción de las publicaciones que te ofrezcan serán sobre un tema concreto o sobre un conjunto pequeño de temas. Vamos a decir, comida y cine.

Según pasen las semanas tendrás un montón de vídeos de comida y de cine en tu muro y dejarán poco espacio para otros temas.

Tu muro se convierte en una retahíla de contenidos muy parecidos.

Pasan los días y eliges otros contenidos diferentes a tus intereses principales. Imagina que ya no te interesa tanto postre y que ahora estás interesada en deportes. El algoritmo debe detectar que has cambiado de intereses o te vas a aburrir ¿has notado alguna vez que entras en el Facebook y siempre hay lo mismo?

Chica triste mira el móvil
Chica triste mira el móvil

Cuando los contenidos que elegimos son de tipo político – sea de partido o aspectos sociales – el bombardeo al que las redes nos someten puede llevarnos fácilmente al fanatismo.

Una gran cantidad de noticias va a ir encaminada a reforzar un interés legítimo pero puede ocultarnos otros puntos de vista. Hay publicaciones a favor y en contra del tema que quieras: la independencia catalana, la maternidad subrogada, la marcha de Cristiano Ronaldo.

Las redes sociales tradicionales te van a mostrar las que más afines te sean, constantemente, ignorando las opiniones contrarias. Esto lleva a la radicalización de las ideas, al extremismo y al fanatismo.

Esta situación se puede moderar trabajando un carácter moderado y espíritu crítico. Manteniendo conversaciones cara a cara con amigos en el mundo real donde la conversación exista de verdad en un mismo momento. Donde se pueda entrar en detalles sin quedarnos en los titulares.

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